Normas de contenido

El catálogo lo leen desconocidos, y algunos son niños. Esta página dice qué tiene sitio en él, qué no, cómo avisarnos cuando algo no debería estar ahí y qué pasa entonces.

Qué tiene sitio aquí

Una ruta: un trazado que alguien recorrería a pie o en bici, con un nombre que diga qué es y, si quieres, una descripción de lo que se va a encontrar. Eso es todo.

Puede ser una ruta que importaste, una que planificaste en la aplicación o una guardada a partir de una salida que grabaste, y no hace falta que la hayas recorrido. Qué puedes publicar, y a qué te comprometes al hacerlo, está en las condiciones de uso.

También puedes valorar la ruta de otra persona: de una a cinco estrellas y nada más. Una valoración habla de la ruta, no de quien la publicó.

Qué no se puede publicar

Cuatro normas. Son los cuatro motivos por los que cualquiera puede denunciar una ruta, y valen igual para el trazado, para el nombre y para la descripción.

Y la que no necesita motivo propio: nada ilegal, y nada que pida a otra persona que haga algo ilegal. Eso se denuncia en Otra cosa, contando qué es.

Una ruta que sencillamente está mal

No todo lo que debería salir del catálogo es culpa de alguien. Una ruta también se puede denunciar porque:

Son los mismos motivos que usamos con nuestras propias rutas, y son lo que hace que un catálogo al que puede añadir cualquiera siga mereciendo la pena.

Cómo avisarnos

Abre la ruta en la aplicación y usa Informar de un problema. Elige el motivo que encaje y añade lo que quieras que sepamos.

Toda denuncia es anónima: se registra el motivo, lo que hayas escrito y la ruta a la que se refiere, no quién la denuncia. A la persona denunciada, y a cualquier otra, no se le enseña nunca quién ha denunciado qué.

Una ruta es lo único que se puede denunciar. Una valoración son unas estrellas sin texto, así que no hay nada que juzgar en ella ni forma de denunciarla.

Qué pasa entonces

Lo lee una persona. Después ocurre una de estas cosas:

A quien lo publicó se le comunica por correo y en la aplicación, en su idioma: qué se ha decidido, el motivo y el día. Nuestras notas internas no se envían nunca ni se hacen públicas.

Si crees que una decisión sobre tu propia ruta es un error, escribe a la dirección que hay al pie de esta página y lo leerá una persona. Lo que ha retirado un moderador no lo puedes reponer tú, y borrar tu propia ruta tampoco es la manera de esquivarlo: una ruta que tiene la moderación no se deja borrar, y te lo dice.

La revisión previa a guardar

Todo lo que escribes y va a acabar leyendo un desconocido se revisa automáticamente antes de guardarse: el nombre de tu perfil —el nombre con el que van firmadas tus rutas publicadas— y el título y la descripción que escribes para una ruta. Primero con una lista de palabras nuestra y después, con lo que pase ese primer filtro, con un clasificador que se ejecuta en la infraestructura de nuestro proveedor. Si lo que escribiste se rechaza, te lo decimos en el momento y no se guarda nada: cámbialo y vuelve a intentarlo.

Cuando la revisión no lo tiene claro, lo que escribiste se guarda y se publica con normalidad, y después lo lee una persona, en la misma pantalla en la que se lee todo lo que denuncian los demás. Lo que esa persona puede decidir es la lista de arriba.

La revisión es automática y a veces se equivoca en los dos sentidos. Si crees que ha juzgado mal lo que escribiste, escribe a la dirección que hay al pie de esta página y lo lee una persona.